31-08-2004
Al hablar de dinero o de finanzas en el ámbito de la empresa, por lo general se utilizan ambos términos como sinónimos. Del mismo modo, cuando alguien se refiere a un administrador financiero, viene a la mente un ejecutivo de tesorería, presupuestos o contraloría; un especialista.Esta percepción funcional -muchas veces técnica- de las finanzas ha ganado recientemente mayor intensidad por la tendencia a concentrar los temas financieros alrededor de nuevos instrumentos bancarios o bursátiles.
En esencia, la tarea de todo experto en finanzas consiste en resolver tres preguntas básicas: ¿en qué debo invertir?, ¿de dónde obtengo los recursos? y ¿cómo aseguro que la inversión verdaderamente maximiza el valor de la empresa? Sin embargo, ante la realidad cada vez más interrelacionada y dinámica de las organizaciones, el campo de responsabilidad del financiero necesariamente debe expandirse.
Harvard Business Review, en su edición del 75 aniversario (Sep.-Oct., 1997), presenta un mapa evolutivo de la práctica administrativa desde 1922. Las disciplinas de la empresa anteriormente aisladas (producción, mercadotecnia, recursos humanos, contabilidad) se convierten ahora en actividades estrechamente relacionadas entre sí. Las finanzas, anteriormente concentradas como staff, se utilizan ahora como lenguaje común debido al uso difundido de los sistemas integrados de información y a la necesidad de combinar medidas operativas con parámetros financieros al expresar resultados.
De lo anterior, resulta claro que el papel del experto en finanzas se vuelve más relevante en la medida que aporta nuevos conocimientos para la toma de decisiones estratégicas en toda la empresa. En este sentido, un buen administrador financiero
• domina el conocimiento relacionado con la adquisición, financiamiento y administración de los activos;
• ejerce nuevas capacidades de liderazgo y toma decisiones con visión integral de negocio;
• anticipa las repercusiones financieras de las decisiones operativas, mercadológicas y de capital humano y propone cursos de acción; e
• incorpora, desde una óptica externa, los efectos de la dinámica económica internacional y de los movimientos competitivos en la industria al diseño de estrategias financieras para la organización.
El nuevo marco de referencia descrito potencia el margen de acción del especialista financiero, brindándole mejores posibilidades de crecimiento profesional. Así, un programa de posgrado que pretenda formar expertos en el área financiera debe ofrecer una preparación con mayor alcance directivo. Precisamente por ello, la Maestría en Finanzas de IDESAA tiene por objetivo desarrollar en el participante la capacidad de planear, comunicar y dirigir estrategias financieras integrales al obtener, invertir y administrar el capital de la organización; estrategias efectivas que maximicen el valor global de la empresa.
René Mena y René Rangel www.idesaa.edu.mx |