31-08-2004
¿Cómo se pueden financiar las empresas públicas, tradicionalmente deficitarias? Interesante artículo del Director de Finanzas del Estado.Recesión o desaceleración? ¿Cuál es la situación económica actual de Estados Unidos, Japón y Europa? La situación económica internacional no es igual en Estados Unidos que en Europa, eso sin hablar del Tercer Mundo. Se puede afirmar que Japón y Estados Unidos están en recesión, mientras que en Europa lo que hay es una desaceleración y, en España, concretamente, una desaceleración más suave en comparación con la media de Europa. En Estados Unidos y Japón hay una recesión definida de un modo clásico. Muestra de ello son los dos trimestres de crecimiento negativo del PIB. En Europa registramos una caída del ritmo de crecimiento pasando del 3 a un 1,5 por ciento en un año. Para el año que viene es posible que caiga un poco más. Sin embargo, la caída de la tasa de crecimiento del PIB no implica tasas de crecimiento negativas. Es posible que esto suceda en Alemania durante un trimestre, pero no en el resto de la zona euro ni en el grueso de la UE. Debemos distinguir entre Japón, Estados Unidos y la UE. Japón tiene un problema de recesión grave debido a cuestiones estructurales y a una mala resolución de la gran burbuja bursátil de finales de los ochenta y principios de los noventa. La recesión de EEUU deriva de un problema cíclico tras 10 años de expansión. Evidentemente, los hechos del 11 de setiembre han agravado la caída de la actividad estadounidense, pero la política económica que se ha adoptado permitirá que en unos meses la economía vuelva a remontar. ¿La crisis actual es más psicológica que real? El hecho de que una crisis sea psicológica o económica es relativo. En economía todo tiene un componente psicológico. Keynes, tal vez el mejor economista del siglo xx, afirmaba que aunque se dispusieran de los fondos necesarios, los empresarios en ocasiones no se sienten suficientemente motivados para emprender nuevas aventuras empresariales, no tienen confianza en el futuro. Esto origina una caída de la demanda de bienes y servicios de capital e inversión y conduce a una situación de recesión. Hoy día, se repite la historia, al igual que en los años treinta. Afortunadamente, hemos aprendido tras la recesión de 1929. Gracias a Keynes y a otros muchos economistas aprendimos cómo reaccionar ante una caída de la demanda que tiene un alto componente psicológico. Yo, personalmente, pienso que la reacción de la política económica de Alan Greenspan ha sido excesiva. El hecho de bajar los tipos de interés no implica que la economía estadounidense salga de la recesión más rápidamente. Bajar los tipos de interés ayudará a sobrellevar la carga de la recesión porque de este modo disminuye el peso de la deuda. Pero si hay un exceso de capacidad en algunas industrias y las empresas están endeudadas, éstas no pueden afrontar nuevos proyectos de inversión. Además, con los tipos tan bajos no hay margen de maniobra en caso de que fuera necesario bajarlos más. ¿Cómo influirá la integración monetaria en Europa en la actividad emprendedora? La integración monetaria debería ser un instrumento que facilite el acceso de recursos financieros al empresariado europeo. A partir de ahora tendremos una sola moneda: el euro. Uno de los objetivos marcados con la creación de un mercado único es facilitar las transacciones dentro de la zona monetaria integrada y crear un gran mercado de capital europeo, tanto para las empresas ya establecidas como para los emprendedores. La integración de los mercados de capitales exige que las reglas (por ejemplo, el marco legislativo) para salir a los mercados estén armonizadas con el fin de que una empresa constituida en España, por ejemplo, pueda acudir al mercado de capitales de cualquier país de la zona euro. Por desgracia, esto aún no es una realidad. Los países miembros de la Unión son, en mi opinión, excesivamente proteccionistas con sus mercados locales y no tienen suficiente voluntad de integración. Sería necesario complementar el euro con una liberalización, una apertura y una armonización de las condiciones de acceso a los mercados de capitales. Esta medida queda contemplada en el informe Lamfalussy, un informe elaborado por expertos que encargó el Consejo Europeo. Ni el Parlamento Europeo, ni las instituciones gubernamentales de cada país han asumido este informe para que se lleven a cabo los cambios legislativos pertinentes. Hay que conseguir que las bolsas europeas se puedan integrar, como en EEUU. Mientras no exista integración, no veremos un mercado de capitales tan eficiente como el de Estados Unidos. ¿Cuánto tiempo se estima que sería necesario para lograr una plena integración de los mercados de capitales? Si el informe Lamfalussy se asume y el plan de servicios financieros integrados propuesto por la UE se cumple para 2005, ya habremos dado un paso importante, aunque no al mismo nivel del mercado estadounidense. Hay que tener en cuenta que es necesario el cambio generacional, con empresarios líderes que vayan asumiendo esta realidad de una Europa en la que es imposible mantener el mercado financiero con distintos países. ¿A su juicio qué diferencia hay entre la iniciativa emprendedora de crear una nueva empresa o de hacer crecer una existente? No varía mucho. En los mercados de capital riesgo puede haber problemas de excesiva regulación en Europa. Mi conocimiento de las culturas empresariales y la movilidad de las personas me permite decir que las dificultades vienen dadas por la cultura generada en la Europa continental, especialmente en los negocios más corporativistas (empresas ya establecidas). Para entrar en el mundo de los negocios en Europa continental tienes que pertenecer al «clan». La sociedad estadounidense, en cambio, es más abierta y competitiva y es mucho más sencillo sumergirse en el entramado empresarial, precisamente por el alto grado de movilidad que allí impera y la escasez de barreras legales e históricas. En los negocios continentales europeos hay una tradición más asentada, hay menos inmigrantes que puedan aportar nuevas ideas. En Europa lo que ganamos en arraigo social y en solidez de las relaciones humanas, lo perdemos en el ámbito empresarial. En la sociedad estadounidense es más fácil subir y bajar en los estratos sociales. En Europa cuesta varias generaciones. Se trata básicamente de un problema cultural. ¿Las tecnologías de la información y la comunicación generan nueva economía? Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son un fenómeno muy importante y tienen un gran impacto. No generan nueva economía, sino algunos efectos económicos menos habituales en otros sectores convencionales. En los sectores de TIC el coste para crear un nuevo producto es muy alto, en cambio el coste de producirlo es muy bajo. También se utilizan como input en todos los sectores económicos y generan una reorganización interna de las empresas y una caída del coste de interacción con los clientes. Supone un cambio tecnológico muy importante comparable a la electricidad y a otros grandes fenómenos tecnológicos de la historia económica. Lo que ocurre con este tipo de mejoras tecnológicas es que los mercados financieros tienen dificultades a la hora de valorar la riqueza que generarán estos cambios tanto al nivel agregado, como por empresas. Cuesta calibrar si estos cambios aumentan el valor de los activos empresariales. Los mercados tienden a realizar sobreestimaciones. Algo similar ocurrió cuando se inventó la radio. Por eso, se producen burbujas bursátiles y excesos de endeudamiento. Posteriormente, las autoridades monetarias aportan liquidez al sistema para que se pueda reestructurar el balance de las compañías y se eviten excesivas quiebras. ¿Qué oportunidades habrá para abrir o crear mercados de servicios? En Europa no disponemos de un mercado único de productos y servicios. En cuanto a productos podemos decir que estamos bien situados, pero es necesario obtener un mercado único de servicios. Hay un conjunto de servicios que a veces pueden resultar ser servicios ligados a la nueva economía (telecomunicaciones). En otros casos, son inputs importantes para las empresas, es decir, recursos que utiliza la empresa para ofrecer sus servicios (transportes, electricidad, capacidad de patentar). Este conjunto de áreas está sumamente fragmentado en Europa, que se enfrenta a un reto importante. Si pretendemos para 2010 que la economía de la Unión sea la más dinámica del mundo, eso sólo se puede conseguir integrando los mercados de servicios. Esto se traduce en una pérdida de soberanía para muchos países. El reto de Europa es renunciar a que cada estado dicte las condiciones de su mercado, implantar unas condiciones armonizadas para el conjunto de la Unión y que cada empresa haga uso de sus habilidades competitivas para que, como se dice en el deporte, «gane el mejor». Lograr la armonización, no es un problema tanto de cultura como de intereses contrapuestos, porque la cultura europea esencialmente es una. Lo que ocurre es que cada grupo defiende sus intereses económicos. El problema fundamental radica en el proteccionismo, es decir, grupos de presión locales que quieren mantener situaciones de privilegio. El emprendedor necesita libertad para entrar en distintos negocios y tener unas reglas claras. Al Banco Central Europeo ya no se le puede pedir mucho, sin embargo, a los líderes europeos, especialmente los jefes de gobierno se les debe exigir que organicen la UE de un modo comprensible y creen unas reglas del juego que no estén constantemente en movimiento y que sean predecibles. Simplemente contando con unas cuantas reglas claras es suficiente, dejando libre entrada en los mercados y que las normativas que rijan en los países sean prácticamente las mismas para evitar hacer un business plan diferente para cada país. El entorno empresarial, en lo que a decisiones de empresa y creación de negocios se refiere, exige una homogeneidad, sin que ello conlleve una pérdida de las peculiaridades culturales propias de cada país. ¿Cuáles son sus previsiones para los próximos 18 meses? Es un poco arriesgado hacer una previsión pero a fecha de hoy no es descartable que tengamos una salida de la recesión a mediados de 2002. La economía estadounidense es mucho más volátil y la economía europea crece menos pero a buen ritmo. Yo confío que en España estemos por encima de la media europea en los próximos 18 meses,
Áreas: Dirección www.e-deusto.com |